• 26 JUL 2016

Día Mundial de la Diabetes: la importancia de no olvidar el control oftalmológico

La diabetes se está convirtiendo en una de las grandes paradojas del estilo de vida de muchas sociedades que han logrado que las personas vivan más años, pues esta enfermedad está en aumento y algunos aseguran que ya es una de las nuevas epidemias del mundo moderno. Es por ello que este 14 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Diabetes con la finalidad de crear conciencia sobre esta afección silenciosa y la necesidad de educar y concientizar a la población sobre la necesidad de controlarse acudiendo a su médico en forma periódica. Ello, porque la diabetes puede producir complicaciones que comprometen diferentes órganos y tejidos y dentro de ellos, el sistema visual. Es así como la retinopatía diabética afecta a cerca del 30% de los pacientes con diabetes y puede llegar a estar presente en más del 75 por ciento de los casos de diabetes con más de 25 años de evolución. Debido a lo anterior, oftalmólogos de la Sociedad Chilena de Oftalmología (SOCHIOF) hacen un fuerte llamado a crear conciencia sobre la importancia del chequeo visual periódico en quienes sufren esta enfermedad. El examen específico que permite detectar cualquier anomalía en la visión relacionada con la diabetes se llama fondo de ojo y consiste en explorar el interior del globo ocular para acceder a la parte posterior de este, donde se hallan tejidos como la retina y la mácula. Una de las complicaciones más comunes asociadas a la diabetes es la retinopatía diabética, que deteriora los vasos sanguíneos de la retina, produciendo un daño crónico y progresivo que puede provocar ceguera. “Ello, porque la retina es el tejido donde la luz genera las reacciones químicas que se traducen en impulsos hacia el cerebro, lo que da lugar finalmente a la visión. Si falla la retina, no llega estímulo al cerebro”, explica el doctor Fernando Barría, de la SOCHIOF. La retinopatía diabética es la tercera causa de ceguera irreversible en el mundo, pero la primera en personas de edad productiva (16 a 64 años) en países en vías de desarrollo como Chile. Es por ello que los especialistas enfatizan la necesidad de la educación en las personas, especialmente en quienes pueden tener tendencia a desarrolar diabetes, para que no descuiden sus controles en salud. “Se trata de una afección silenciosa, que no se manifiesta en la visión hasta etapas muy tardías. Por ser asintomática, es necesario que las personas diabéticas se realicen un chequeo visual en forma periódica”, señala por su parte el retinólogo de la SOCHIOF, doctor Michel Mehech. A pesar de la gravedad de la retinopatía diabética, un control permanente disminuye los peligros de una ceguera. “El riesgo de pérdida visual y ceguera se reduce con un control metabólico estable, una detección precoz y tratamiento adecuado. Un examen periódico y el tratamiento de retinopatía no eliminan todos los casos de pérdida visual pero reduce considerablemente el número de pacientes ciegos por esta dolencia”, asegura el doctor Barría. DATOS La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que casi el 5 por ciento de los 37 millones de ciegos en el mundo lo son por retinopatía diabética. En Estados Unidos, esta enfermedad genera el 17 por ciento de los casos de ceguera y en Latinoamérica el 7 por ciento, lo que va en aumento, conforme al mayor grado de desarrollo de los países del subcontinente. Según el Departamento de Salud Visual de la SOCHIOF, en Chile se estima que un 30% de pacientes con diabetes miellitus padece de una retinopatía en diversos grados, que si no se detecta precozmente puede producir una ceguera irreversible. Hay más casos de retinopatía diabética en hombres, personas de bajo nivel educacional, mayores de 65 años y en personas pertenecientes a pueblos originarios. Una persona con diabetes tiene 25 veces más riesgo de ceguera que una persona sin diabetes.