• 18 JUL 2016

Todo sobre el glaucoma: síntomas, población en riesgo, tratamientos

La pérdida de visión es el resultado de daño en el nervio óptico, que representa un cable encargado de transmitir la información desde el ojo al cerebro, donde se producen realmente las imágenes que vemos. Inicialmente se pensaba que la presión intraocular (PIO) era la única causa del glaucoma, pero hoy se cree que la PIO es un factor de riesgo importante aunque no el único, pues personas con la PIO normal también pueden desarrollar glaucoma. SÍNTOMAS El glaucoma, en general, NO PRODUCE SÍNTOMAS O MOLESTIAS en sus etapas iniciales. En etapas avanzadas produce una pérdida de visión irreversible que comienza desde la periferia del campo visual hacia el centro, por lo que el paciente habitualmente no percibe que ha ido perdiendo su visión hasta que ya es demasiado tarde. La excepción la constituye una forma especial de glaucoma mucho menos frecuente que aparece en forma AGUDA o RÁPIDA y que se presenta con: -Visión de halos. -Disminución de la visión o visión nublada. -Dolor ocular o dolor de cabeza asociada a ojo rojo. TIPOS DE GLAUCOMA Los más comunes son el glaucoma primario de ángulo abierto (sin causa conocida) y el glaucoma de ángulo cerrado. Al hablar de ángulo, nos referimos a la parte del ojo a través de la cual sale el humor acuoso (líquido). El ojo constantemente produce humor acuoso y el equilibrio que hay entre lo que se produce y lo que se drena determina el nivel de la presión intraocular. El ojo constantemente produce humor acuoso y el equilibrio que hay entre lo que se produce y lo que se drena determina el nivel de la presión intraocular. En el glaucoma de ángulo cerrado, el iris (o parte de color del ojo) obstruye el ángulo limitando el drenaje del humor acuoso del ojo, elevándose así la presión intraocular. En el glaucoma de ángulo abierto, este no está obstruido por el iris y la presión se puede elevar por otras causas. POBLACIÓN EN RIESGO El glaucoma puede afectar a todos, pero quienes presentan las siguientes condiciones tienen más probabilidades de desarrollarlo: -Presión intraocular elevada. -Mayor de 45 años. -Familiares con glaucoma o sin visión en un ojo por causa desconocida. -Hipertensión arterial y diabetes. -Antecedentes de desprendimiento de retina o trauma ocular. El glaucoma es diagnosticado en una evaluación oftalmológica de rutina, donde su médico oftalmólogo le realiza exámenes como la tonometría, la oftalmoscopía, la gonioscopía y la perimetría (examen de campo visual), siendo el único profesional calificado para detectar dicha enfermedad. El glaucoma afecta del 1 al 3% de la población mayor de 40 años; sin embargo, a mayor edad el riesgo aumenta progresivamente. Esto es muy importante porque se espera un aumento considerable en la expectativa de vida para las próximas décadas que llevará consigo un mayor riesgo de desarrollar glaucoma en la población. En la actualidad ya es la primera causa de ceguera irreversible a nivel mundial. TRATAMIENTOS EXISTENTES Para tratar el glaucoma se utilizan gotas o colirios cuya finalidad es disminuir la producción de humor acuoso, o bien, facilitar su salida del globo ocular. En algunos caso, se puede utilizar la trabeculoplastía o tratamiento con láser, con el cual también se puede disminuir la presión intraocular. Sólo cuando la presión no se controla adecuadamente con colirios o con láser o con la combinación de ambos, se recurre a la cirugía. La técnica más utilizada es la trabeculectomía que consiste en crear una nueva vía de drenaje del humor acuoso, con lo que se consigue normalizar la tensión ocular. RECUERDE SIEMPRE QUE… El glaucoma es una enfermedad crónica, y en sus etapas iniciales no presenta síntomas. Si el glaucoma se detecta a tiempo, disminuye el riesgo de ceguera. Solo las consultas periódicas con el médico oftalmólogo permiten detectar el glaucoma en una etapa temprana.